El Ateísmo es el Nuevo Fanatismo

Este último año hemos vivido cosas muy intensas en República Dominicana. La razón es que se han hecho propuestas de legislaciones que han puesto a prueba la integridad de todos los cristianos (católicos y no católicos) en temas sensibles y controversiales como el aborto terapéutico, educación sexual y el matrimonio homosexual.

Así que las pasiones de todos han salido por los poros, y en eso hemos podido ver cómo han surgido nuevos fanáticos. Los mismos que criticaban a los cristianos por su fanatismo, ahora tienen sus propios representantes. Cuando hablo de “los fanáticos del ateísmo” no me refiero a la totalidad de los ateos, como espero que cuando ellos se refieren al fanático cristiano no estén generalizando a la totalidad de los cristianos, pero de eso nadie tiene control.

Pablo en la calle «El Conde» de nuestra Zona Colonial.

Pablo en la calle «El Conde» de nuestra Zona Colonial.

El post de Pablo Cavallo
En vista de eso, Pablo Cavallo un rockero dominicano que, tras tocar fondo, conoció la verdad de Dios, se pronunció en su cuenta de Facebook al respecto. Tomó la idea de un artículo que leyó anteriormente y lo puso con sus palabras:

Antes la moda era ser cristiano, hasta que se promulgo aquella ley en Estados Unidos. Ahí salió a flote cuales cristianos estaban por moda y cuales no. Ahora la nueva moda es ser “Ateo”.

Antes, el perfil del ateo era de ser una persona culta y tolerante hacia el fanatismo de otros. Sin embargo, las nuevas generaciones han caído en el “fanatismo del ateísmo”. Han convertido el atacar a la iglesia en un verdadero deporte nacional, incluso cuando su ataque, la mayoría de las veces, realmente los hacen ver como personas vacías y desesperadas… Como antes lo era yo.

Dios sí existe.
Pablo Cavallo

Y en verdad, Pablo antes era así. Dice esto con muchísima propiedad porque el mismo fue un ateo, uno con un sentimiento negativo a lo que propone la fe, la religión, las iglesias y todo lo que envuelva. Ahora vive y predica sobre el amor de Dios con la misma fuerza que con la que luchaba en su contra. Así, igualito que el apóstol Pablo.

El enemigo de mi enemigo ¿es mi amigo?
Aquí el tema no está en razonar sobre los temas sociales, que para algunos no le incumben para nada al religioso. El problema está en que “los fanáticos del ateísmo” (y de aquellos creyentes que odian las estructuras eclesiales y sus representantes) están automaticamente de acuerdo con lo que sea que las iglesias estén en desacuerdo. Ni siquiera se toman un momento de analizar lo que está defendiendo la iglesia, más allá del argumento religioso, que entendemos no le importe para nada.

Ahora hay que ver quien tiene la mente más abierta y quién es más censurado, si el ateo o el cristiano.

Jesús Eugenio Pérez
Metanoia